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Veloz

Aire limpio, viento y fresco, será mejor no tener nada, sin posesiones, caminando. Con sus canas, con sus chanclas, con canciones gastadas,  de bailes, de pellizcos y saltos. Libre y superhéroe, candente y níveo, Sintiendo el superpoder de un semidiós, ligero, veloz, sin tiempo.. se esfumó.

¿No?

Irse o dejar que se fuera,  dejando amargo, almíbar y trasiego, notó que ningún brazo la agarraba,  no incongruencias, brazos atados o lunas quietas. Al girarse, sin atreverse a confesar, adelantar, notariar. Notó su propia triste mueca vacía de aspecto, con significado de vencida, de aceptada, del perder..  Mueca enfrascada, del llevar y no traer, olvidar, caer, romper, perder, rabia! Y así su oratoria mental, minutera, tibia, fugaz.. dejó de existir, de permanecer, de otorgarle objeto. Perdida! Error el no girarse, no inmolarse, no nada. ¡no nada! Ya caminaba a media calle abajo ¿era tarde? ¡No! ¡Sabía que no! No, como el qué no hizo, no, como el tal no improbable que oiría al hacerlo.. ¿Entonces? No hay explicación.. de nuevo la mueca.  Lo mantiene en su culpa, en su margen, margen del olvido que sólo guarda, alberga, litigia. Existe freno para eso? Volver.. cuándo es tarde? Error el no girarse, no inmolarse...

Tres Diálogos rotos I

Nos tocaría volver a olvidar? A rechazar,  a fingir interés.. Y sí al vernos nos lo contamos,  nos explicamos.  Y sí usamos el tiempo en confesarnos.. Miedo a ideas,  conjeturas y rechazos.  Miedos a ti y al nada.  Miedos a la esperanza,  al yo. Tiempo en blanco junto a ti, Tiempos de dudas y esperanzas, De nada,  de mí. ¿De ti? Y de nuevo vuelve el No, Desasosiegos de incertidumbres.  Retrocesos.. ¿De mi? Provocar diarias dudas..  Sospecha de soledad o letargo,  De calendulas y falsas azañas que ni se logran ni cantan anchas. Hojas de un libro,  de mi sobre ti. Caen y se amontonan, Caen y agachan las fuerzas,  Caen y rubrican miradas caídas,  Pensamientos rápidos pero muertos. Iris de ojos marchitos que ni instruyen ni hablan,  ni nada. Odas a diálogo que no evocan,  No brotan, esterilizan miradas Pero abultan mi mente.  ¿la tuya? ...

Y así.. jamás

Y así es como organizó su vida a partir de ahora. Se deshizo de la libertad de soñar, de decidir. Agarró aquel uniforme, aquellas llaves.. y recorrió toda la ciudad de noche. Aquellas serían sus últimas horas en el aire. Jamás soñaría más. Jamás volvería a oler nada, su mente no se evadiría en pensamientos foráneos. Él dejará de ser para poder ser algo. La incertidumbre, las dudas, las equivocaciones, los dolores.. nada lo llevaba por buen camino, ni sabía cual tomar.. ¿Qué hay de malo en no ser nada? En no sentir, en no amar, en no desear. Lo único malo es no querer hacerlo. Cuando lo decides.. es una opción como cualquier otra. Encendió el coche, sonaba buena música.. tal vez eso sería lo único qué después de ese día seguiría con él. Su ruido de baterías, voces rotas y guitarras sangrarán por el. Cada mañana, se duchará con agua fría, se uniformará y en el coche.. sí.. allí estarán sus venas. Letras tan gastadas que no escuchará.. apaga el motor al girar la esquina, s...

Tal vez..

Y bajo el tenue despertar de los posibles sueños se escapa la metáfora d la felicidad..  O de las ganas y esperanzas de la duda.                                     Duda de quizás, de risas francas pero agazapados motivos injustos qué desvelan la misma duda o la intención disonante.                                                             Motivos ocultos o aterciopeladas mofas curiosas? Cómo atisbar la diferencia, como consolar la duda.. O cómo simplemente olvidarlo. Tal vez, es necia la confesión?    Tal vez, visceral el acometerla sin diferenciar lo anterior y bajo la posibilidad de el error, la no lealtad o verdad por la otra parte?             Todo, absolutamente todo es...

Tu condena

La condena a muerte sigue existiendo cerca de ti. Tu arrastras la tuya y condenas al resto. Tu espalda condena a ese pobre en la calle,  no de hambre, ni de frío..  de indiferencia y desprecio. Tu giro de cabeza condena a ese perro que apalean, su confianza se merma como se apaga su alegría. Tus pasos sin pausa al ver a un gato herido, lo condenan, al sufrimiento, a la soledad. Condenas al animal que murió ayer para dar satisfacción a tu plato.. no respetarás su muerte.. no te dolerá tirar sus restos a la basura. Su vida jamás fue digna. ¿Fue vida? No conocerá el cariño y habrá venido sólo a un sufrimiento interesado. El que usas para vestir y abrigarte se a desangrado sin que el dolor le permita entender. Condenas a los que murieron de la forma más larga  para que te veas bien frente al espejo. Te condenas a ella cada vez que tu indiferencia se pone "guapa". Cuantas vidas se habrá llevado tu vida.. cuantas te faltan? Tus conde...

Desaparecer

Desaparecer no sólo un instante, desaparecer, no huir, si no desvanecerse. Qué te busquen quienes te fallaron, quienes te ignoraron o te menospreciaron. Desaparecer ante los ojos del registro, de la ubicación e incluso de la lápida de mármol. Qué te busquen quienes creyeron en ti y te recuerdan, quienes se mofaron y te olvidaron. Pero cómo te buscarán los que no te conocen,  los qué te piensan.