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Media mitad de esto eres tú

Tres noches contigo, una de ellas a tú lado, otra lejana, turbia. Media a tú lado, la otra mitad eres tú. Tres llamadas, una a tí de corazón, otra lejana, sin sombra, demasiada luz.. Media a tú lado, la otra mitad eres tú. Una sueño a tú lado, un rebolcón impropio lejano, Media noche a tú lado, la otra mitad eres tú. Caricias de mí mano, besos desesperados, Medio deseo tuyo, la otra mitad eres tú. Palabras de amor sincero para tí, frases medidas que te dicen, Mitades de tí, la otra mitad eres tú.

Actos de mentira

s ll  ----------------------------------------------------------------------- Capítulo 22.10: Y cuando abruma lo evidente, y cuándo no lo hace. Se nubla, se encoje, tirita, se estremece. Y cuando a tientas lo busca, se pierde, se desvanece, se atenúa lo buscado. Fin del capítulo 22.10- Como si no fuese nada, pasa, se acartona, se desgarra otro hilo de su cuerda. ----------------------------------------------------------------------- s ll --------------------------------------------------------------------- Capítulo 03.04: Tras tú negada, eso no sirve, no importa. De nada vale que lo escondas. Paso. Lo se. Lo sigues negando.

Locurar o Error

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Y a veces que si, y a veces que no, Soltó una carcajada la luna,  Y de pronto todo volvió a empezar. Y la locura nunca volverá a ser tierna, Jamás aquello que llaman amor contará más pulsos. La sabiduría termina donde empiezan los diestros Y los diestros finalizan cuando su sombrero acolcha madera. Pródigos que engarzan joyas de adineradas mentiras, Albergues que acogen seguidores de castañeantes dientes, Y la locura nunca volverá a ser tierna. La locura no volverá a ser locura, La locura será error. Dejadme volver a los campos medievos, Dejadme entrar en las sábanas blancas del sueño. Andar por los pensamientos de las largas llanuras, Por  los prados nublosos con aire de la melancolía.

No mañana

Idolatro de luna, días de cama y lloviznosos días. No hoy y no mañana. Otoñales tardes de pan y vino, menguo de atardeceres soleados. Acrecentadas palabras que mecen mi calma, calma que desabrocha recuerdos. Que crecieron bajo el estío,  y bajo el estío caen. No hoy y no mañana. Camisas que dan calor bajo el abrigo, camisas demasiado tupidas para cualquiera.

Incesante

Desde las afueras se veía una barca. Una vez dentro de la barca se veían las afueras. Entonces se dieron cuenta que no era el deseo del viajante viajar, sino la desesperación por ver cosas nuevas. 

La luna y la torre

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Bajo la Luna, antes de mecer el alba, antes de desapropiarte de tu sueño, se acunan tus ojos, dentro de la torre que acuesta la Luna, la Luna que mece el alba, Bajo la Luna. Bajo la Luna, que expropia pesadillas, que altera emociones, Bajo la Luna. Bajo la Luna, que distraída se despide del ocaso, que nostálgica saluda al rocío. Torre que lejana del alba, noctámbula del ajedrez divino, del estío, de invernales miradas, se acurruca ante la noche. Ante la Luna. Luna que divide sueños, que comparten cama. Luna noctámbula de ti, Luna diurna por mí. Bajo la Luna, se describe la Tierra, confesora de la torre que esconde el último reflejo de la noche, la noche que acurruca los sollozos de la Luna. Luna solitaria que acude cada noche a ver la torre, desde lo alto, desde la soledad.. Dónde todos la miran, donde la aúllan, dónde sueñan, a quién cantan, a quién desean, a quién nadie abraza, a quién nadie toca. Luna lejana, t...

Conversaciones contigo II

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Recuerdas cuándo perdiste derecho a tener nombre? Cuándo dejaste de ser digna?  Recuerdas cuando renegaron a nombrarte, a llamarte, a saber que latías? Miento. Conversaciones sin retorno, tu no parabas de hablarme, aún lo haces ahora y sigues consiguiendo lo mismo que ayer.  Mí desesperación. Mí deseo. Que mis sueños sangren por ti  Tal y cómo antes sangraban mis dedos. Ahora sangran mis sueños.. Recuerdas cuándo olvidé tú nombre? Las horas pasaban, sólo eran eso; horas. Con el tiempo fueron días, meses.. desconozco si ahora esos años han conseguido atrofiarme los dedos al no tocarte.  Pero logra oscurecer mi sombra, hacerla sólida. Eso es malo?  Dímelo tú, a ti te pasa lo mismo. Nos miramos cada día, me despierto; te miro. No logro encontrar tu rostro. Demasiado etéreo.  Sin duda tanto como a mí me gusta.  Somos el sabor del perdedor, del melancólico, del mendigo, del inadaptado. No. Sólo ...